Galaxias
sobre un amor que nunca se dio
Parece que fue ayer cuando jugábamos al amor, tan torpes, tan inocentes... Sin saber que el tiempo jugaba en nuestra cuenta, creyendo que seríamos eternos. Recuerdo que nos queríamos de noche, en silencio, a oscuras... Porque solo así nuestras tormentas se calmaban; porque éramos muy cobardes para enfrentar la luz del día. En esas noches hablábamos del universo como si fuera nuestro, nos adueñamos de galaxias, nebulosas y planetas. te dediqué estrellas fugaces, tú me dedicaste cometas. Te adueñaste de mis versos, yo de pequeños fragmentos tuyos; y aunque nuestra historia fue efímera, sigo sintiendo que fue ayer cuando jugamos a ser eternos.

